Hay que movilizar para un giro a la izquierda
Escrito por Redacción Viernes, 03 de Julio de 2009 12:45
«Eficacia económica», traducido del argot político contemporáneo, quiere decir capitalismo y economía de mercado. Las direcciones socialdemócratas quieren conciliar capitalismo y derechos laborales, democráticos, humanos… y eso es lo que ha entrado en crisis. Al trabajador en paro y el que se tiene que bajar el salario para que no le despidan, no les consuela mucho que quien lo permita sea de «izquierdas». Lo que quiere es un empleo digno y bien remunerado, para empezar, y eso no es capaz de ofrecérselo la política de los Almunia, Brown, Zapatero… Por eso la abstención crece por la izquierda y por eso estas organizaciones están alcanzando sus mínimos históricos de apoyo electoral y militancia.
También en nuestro país, los resultados nos avisan de la posibilidad real de que la derecha vuelva al poder si las cosas siguen como hasta ahora, sin dar salida a los problemas de los trabajadores. Las europeas no son extrapolables literalmente a las generales, pero son un aviso de la tendencia dominante.
Crisis económica no es sinónimo de revolución. Máxime cuando son los propios dirigentes quienes, a pesar de proclamar la necesidad de políticas de izquierdas y sociales, en la práctica se aferran a prácticas fracasadas, a acuerdos con la patronal e, incluso, con la propia derecha. De poco sirve que en Madrid, el partido socialista se oponga a la política de privatizaciones sanitarias o educativas si desde el Gobierno central mantiene las leyes que las hacen posibles, o practica una muy similar donde gobierna —Andalucía o Catalunya, por ejemplo—.
Pero, sobre todo, el parado no puede esperar a que la economía empiece a mostrar sus «brotes verdes». El propio gobierno admite que el paro se mantendrá en al menos cuatro millones hasta 2012 ¿qué piensan hacer hasta entonces? Ya están planteando reducir el gasto público para el año que viene, con lo que podemos olvidarnos de grandes políticas sociales. Sólo un giro a la izquierda decidido, apoyándose en la movilización de los trabajadores y con medidas concretas que transfieran la riqueza de las capas más ricas de la población hacia la mayoría de la sociedad, y una intervención pública de la economía, bajo control democrático, que cree empleo y atienda las necesidades sociales, podría dar salida a la situación.
La fuerza política que hoy puede hacer una defensa de una alternativa socialista al capitalismo es Izquierda Unida. Ha quedado en evidencia la equivocada vía de la escisión que han puesto en práctica distintos sectores de esta organización a lo largo de estos últimos años. Han debilitado a IU pero no han logrado fraguar ninguna alternativa, contribuyendo a una mayor descomposición de la izquierda, no a su fortalecimiento. Es necesario aprender de los errores y animar a todos estos compañeros a volver a formar parte de IU, algo a lo que la dirección de esta organización debería abrir la puerta durante el proceso de refundación.
Igualmente, la dirección de IU se equivocaría si sobrevalorase el pequeña respiro electoral. El voto ha retrocedido —si bien en proporción mucho menor que antes, y se ha mantenido la representación institucional— precisamente cuando el PSOE acaba de perder más de 700.000 votos. IU puede volver a recuperar el respaldo que tuvo en el pasado y ganar nuevos apoyos, pero para ello es fundamental mantener una coherencia política en su actuación. Ésta se pierde en actuaciones como el reciente acuerdo con el PP en Caja de Madrid ¿cómo vamos a promover una movilización y una huelga general contra la política del PP en Madrid si pactamos con él temas de ese calado?
IU tiene que abandonar esa política fracasada, denunciar a la derecha, desenmascarar las claudicaciones de la dirección del PSOE, al tiempo que le ofrece una y otra vez al Gobierno su apoyo para un giro a la izquierda —con medidas como las planteadas por Cayo Lara al presidente Rodríguez Zapatero— y promueve la movilización más decidida en pro de los derechos de los trabajadores. Pero también es necesario garantizar un régimen interno plenamente democrático, que haga que todos sus militantes se sientan ilusionados tanto con su política como con la forma de actuar de su organización. Precisamente, esas graves carencias políticas y democráticas han sido el caldo de cultivo adecuado para las escisiones que ha sufrido estos años. Resolverlas es el camino para volver a consolidar fuertes raíces en el movimiento social, la fuente fundamental de la que debe nutrirse un movimiento político y social como pretende ser IU, en el que la representación institucional esté sometida a la lucha global por transformar la sociedad, nunca al revés. Esa es la tarea, hay que aprovechar esta nueva oportunidad.
| < Prev | Próximo > |
|---|

Secciones
Aviso
Problemas de visualización con Internet Explorer 6
Si tienes problemas para visualizar el contenido de Nuevo Claridad, te recomendamos actualizar tu navegador web. Puedes descargar desde aquí la última versión de Mozilla Firefox y de Internet Explorer.
Documentos
Más información
Suscríbete
Suscríbete y recibe la edición impresa de Nuevo Claridad...
Suscripción mínima 15 euros.
Suscripción de apoyo 30 euros.
Ambas suscripciones darán derecho a recibir la revista por espacio de un año o un mínimo de 6 números.
Para ello envianos tu nombre y apellidos; tu dirección completa (via, municipio, provincia, codigo postal...) y el dinero mediante giro postal a:
Apartado de Correos 49.174
28080 Madrid





